icono negro email   info@doctorcollado.com      609 530 769      932 264 668

Pómulos

Aumento de Pómulos Doctor Collado
Los pómulos ocupan un lugar clave en el tercio medio facial. Su relieve está constituido fundamentalmente por el hueso malar pero también influyen todas las partes blandas que lo recubren (músculo, grasa y piel).

Su forma es muy variable según las razas pero en todas ellas juega un papel muy importante para dar volumen al óvalo facial. Un pómulo bien definido mejora el sostén de los tejidos faciales y, en general, rejuvenece a la persona.

Un pómulo poco desarrollado favorece el descolgamiento facial a nivel de las mejillas y empeora el aspecto del párpado inferior, haciendo más notables las bolsas de grasas y el reborde óseo de la órbita.



El aumento de pómulos tiene por objetivo fundamental aumentar la proyección de las mejillas, pero también puede ayudar a cambiar su forma. De manera indirecta, el aumento de pómulos también mejora el aspecto del párpado inferior.

Está indicado para corregir problemas constitucionales donde hay una falta en el desarrollo del hueso malar o cuando por el envejecimiento se produce un descolgamiento de los tejidos blandos de la mejilla, aplanando su relieve. También puede usarse para corregir defectos secundarios a traumatismos faciales.

En general, el tratamiento se practicará cuando se haya completado el crecimiento óseo facial, hacia los 18 años de edad.


No existe una única técnica de aumento de pómulos que cubra las necesidades de todos los pacientes. Todas ellas tienen en común que se precisa de la introducción de un implante para lograr nuestro objetivo.

Las posiblidades son:

  • Aumento de pómulos con implante de grasa del propio paciente
  • Aumento de pómulos con implantes de relleno inyectables
  • Aumento de pómulos con implante sólido (prótesis)

Se indicará un tipo de tratamiento u otro dependiendo de su caso particular.


Es una técnica laboriosa que utiliza como implante la grasa del propio paciente. Ésta es su principal ventaja, pues el implante siempre es bien tolerado por el individuo y los resultados son muy naturales.

Puede hacerse con anestesia local y sedación y no requiere ingreso en clínica.

En la primera parte de la cirugía obtenemos el implante de grasa mediante liposucción de otra zona corporal. Tras procesarla y concentrarla mediante diferentes técnicas, se inyecta en la zona elegida mediante cánula fina a través de mínimas incisiones cutáneas. 

La grasa infiltrada se comporta como un injerto vivo de tejido, es decir, que para que el implante tenga éxito debe vascularizarse. En caso contrario la grasa se reabsorberá, perdiendo el efecto conseguido.

Éste es el principal problema de esta técnica. Se estima que aproximadamente el 30-50% de la grasa implantada podría reabsorberse por lo que, para llegar a un resultado satisfactorio, pueden ser necesarias nuevas sesiones de relleno.


En este caso, se usa como material de relleno implantes sintéticos inyectables. 

Son formulados y fabricados en un laboratorio y dispensados en forma de jeringuillas para su aplicación por punción con aguja fina. Existen muchas marcas comerciales. Se diferencian entre sí por su composición química y su duración más o menos prolongada en el tiempo (reabsorbibles o permanentes).  

Su cirujano plástico le asesorará sobre cuál es el implante más adecuado para su caso.

Esta técnica es la más sencilla de las descritas. Se practica con anestesia local en la consulta y su aplicación no dura más de 30 minutos. 

Existe todo un capítulo que desarrolla este tema que puede consultar en el apartado de Medicina Estética.


En esta técnica se recurre al uso de una prótesis, esto es, un implante sólido de un material artificial, colocado justo encima del hueso del pómulo, para aumentar su relieve.

Por su composición, exiten mucho tipos de implantes. Quizás el más clásico sea la silicona sólida (polímero inorgánico a base de sílice). Otros ejemplos son el politetrafluoroetileno expandido (Gore-tex®) y el polietileno (Medpor®).

También existen una multitud de modelos que varían entre sí según su consistencia, su forma, su tamaño y la proyección que generan.

Su cirujano plástico le asesorará sobre cuál es el implante más adecuado para su caso.

La colocación de este tipo de prótesis supone una pequeña intervención quirúrgica. Habitualmente se practica bajo anestesia general y el paciente permanecerá ingresado en la clínica la primera noche. En casos seleccionados puede realizarse con anestesia local y sedación.

Normalmente el implante se introduce por vía interna, intraoral, colocando la incisión en el surco que se forma entre el labio superior y la encía, evitando así cicatrices externas. 

Sus principales problemas potenciales son la infección y la intolerancia del implante (que podrían precisar de su retirada) y el desplazamiento secundario del mismo (que puede crear asimetría en el resultado).

A largo plazo, las prótesis causan un cierto componente de reabsorción del hueso del pómulo por la presión constante al que lo someten, pudiendo perder parte de la proyección original alcanzada.


El aumento de pómulos no puede corregir todos los problemas de la región malar. 

Aunque tensa la región de la mejilla, el implante no cambia la calidad o textura de la piel, por lo que este factor puede influir en el resultado final de la técnica empleada.

Los implantes pueden llegar a ser visibles o palpables como postizos debajo de la piel. Pueden no quedar perfectamente fijados en su localización y sufrir desplazamientos secundarios, causando cambios en el resultado inicialmente obtenido.

Algunos tipos de implantes se van a ir reabsorbiendo poco a poco, pudiendo perder parte de la proyección original alcanzada y precisando de nuevas sesiones de tratamiento para mantener los resultados originales. Esto ocurre con algunos implantes de relleno inyectables y también con parte de la grasa.



0
0
0
s2sdefault
Volver arriba

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto